Lo que necesitas saber antes de comenzar a practicar yoga

por
Diana Ferreiro

Surgido en la India cerca del 1700 a.C., el yoga ha sido considerado un sinónimo de calidad de vida por quienes lo practican. La posibilidad de conectar con nuestro cuerpo a niveles inimaginables y de controlar la respiración, la energía y la mente a un tiempo, es uno de los tantos beneficios que ofrece esta disciplina. Elasticidad, equilibrio, relajación, son otros de los resultados de una buena práctica del yoga.

Pero, aunque el yoga puede ser practicado por cualquier persona, no importa la edad o la forma física, hay algunas cosas que deberías saber antes de comenzar:

Existen muchísimas variaciones del yoga, que van desde prácticas más espirituales hasta religiosas, y algunas que introducen incluso técnicas de calor o equipos de suspensión. El Kundalini Yoga, el Yoga Integral, el Dinámico, el Hatha Yoga ―yoga de posturas y uno de los más practicados en todo el mundo―, el Iyengar Yoga, o el Bikram Yoga, por solo citar algunos. Debes identificar cuál de ellas se ajusta más a tus necesidades o a tu búsqueda personal y documentarte acerca de sus características específicas.

Respiración: la clave para una buena práctica del yoga, luego las posturas (asanas) y la secuencia (vinyasa-krama). Con el control de estos tres pilares podrás ir moldeando tu cuerpo poco a poco para perder la tensión y la rigidez inicial, y lograr excelentes resultados.

¿Qué necesitas para comenzar?

Una esterilla anti-deslizante, ropa cómoda para realizar las diferentes posturas y por último, pero importantísimo, un buen profesor que nos dirija desde el inicio. Una vez aprendidas las técnicas de relajación, respiración y posturas, podrás hacer yoga en casa, pero es muy recomendable comenzar con un(a) guía experimentado(a), al menos durante el primer año.

Comienza siempre por las posturas más simples, que se adapten a tu condición física y que no requieran de tanto esfuerzo. Si tienes alguna lesión, por ejemplo, debes informarte con tu profesor acerca de aquellas posturas o secuencias que pueden hacerte daño.

No te apresures, de eso se trata. Relájate y no te frustres si no logras determinada postura a la primera o a la segunda. Incluso a la tercera. Tómatelo con calma y vuelve a intentarlo. En definitiva es un tiempo que has reservado para conectar con tu cuerpo y se lo debes.

Desconecta tu mente. Los problemas del trabajo, la casa o tu vida social no tienen nada que hacer en tu práctica de yoga. Usa el control de la respiración para buscar la concentración necesaria y poder dominar tu cuerpo y tu mente.

Algunas personas que llevan practicando yoga durante muchos años, tiene sesiones diarias, pero es recomendable comenzar con sesiones de dos a tres veces a la semana, y que puedes iniciar en la mañana con el saludo al sol (sūria namaskār), una de las secuencias más sencillas.

Si uno de tus objetivos con la práctica del yoga es bajar de peso, recuerda que esta debe ir acompañada de una alimentación saludable. Los cambios físicos en tu cuerpo serán resultado de tu constancia, y vendrán acompañados de cambios a nivel emocional: mejora de la autoestima, de la concentración, disminución de estrés.

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