Cejas, mucho más que el «alero» de tus ojos

por
María Carla Figdomech

Los ojos son el espejo del alma. Por eso, lucir una mirada poderosa pasa también por cuidar tus cejas. Más allá de su función protectora, cumplen con una estética que se vincula a la armonía y expresión del rostro.

En cada quien, las cejas, caprichosas, adoptan una forma diferente. Antes de empezar a contornearlas, debes identificar el estilo que mejor te corresponde.

Valora cómo son tus ojos (si almendrados, redondos, caídos hacia afuera, muy juntos o separados); analiza la forma de tus cejas naturales (si espesas o finas, arqueadas o planas, largas o cortas, levantadas o caídas, simétricas o no) y qué efecto te interesaría provocar dentro de tus posibilidades. Recuerda que mostrar las cejas despeinadas o mal contorneadas es tan grave como no atenderlas del todo.

Una vez solventada la cuestión de la forma, debes elegir un método para contornearlas. Pinzas, cera caliente o en frío, rasurado a máquina, crema técnica del hilo… La industria cosmética ha desarrollado por décadas diferentes recursos que facilitan la removida estética del vello en mujeres y, más recientemente, en hombres. Para las cejas suelen recomendarse tres alternativas: cera, pinzas  o hilo.

La depilación con cera presenta como inconveniente el riesgo de quemar, pero sus ventajas en cuanto a rapidez, eficacia y duración han sido ampliamente demostradas. Existen también unas mini dosis de cera en frío, con un proceso de aplicación un tanto distinto y magníficos resultados.

Las pinzas (quizás el método más extendido) favorecen el control que mantienes sobre el proceso, pudiendo incluso hacerlo por ti misma si ya lo has practicado antes. Con las cejas demarcadas previamente y una crema adecuada, una pinza promete eficacia, pero con un costo no despreciable en tiempo y dolor. Hay quienes afirman que han llegado a acostumbrarse. Les confieso que lamentablemente no es mi experiencia. ¿Te expones?

En medios digitales se promueve el uso de hilos para depilar. Hasta donde logramos rastrear, garantiza un resultado feliz indoloro y rápido. ¿Su inconveniente? Que requiere desarrollar un poco la destreza en atrapar el vello (¡el correcto, no el de al lado!) y cortarlo. ¿Si sirve todo tipo de hilo? Bueno, eso no lo pude averiguar. ¡Casi aprendo a utilizar la técnica con los tutoriales y no alcancé a conocer de qué material está hecho el hilo, dónde se adquiere, el precio…! Les prometo despejar esa incógnita más adelante.

Por ahora, les propongo consultar algún estilista para tomar cualquier decisión con tus cejas. Ponerlas en manos de profesionales es la primera garantía de éxito.

 

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