El cielo como altar

por
Anasús

Estas páginas comienzan aquí, pero nadie sabe dónde acaban. Andan sin freno. Sin embargo, su rumbo será fácil de seguir: la felicidad. De blanco, con colas y de cualquier color, ondean los vestidos de novia, tentando a quienes suelen soñar con los ojos abiertos. Una boda en la playa, ¿podrá existir mejor simbolismo que ese? El mar, eterno e inacabable, como testigo; la arena, constante y consistente, como aliada; y el sol haciendo de las suyas, mientras el viento pone su parte en el show. Un alma romántica merece dar el sí en una playa desierta, bañada por el rocío de esas olas que se escapan de la orilla y salpican el corazón. Garbos te muestra cómo puedes lucir en tu boda en la playa. Tienes los mares de Cuba por doquier: solo extiende el dedo y escoge. Elige el atuendo ideal para tu casamiento de mar, y disponlo todo para la originalidad. Puedes tomar nota de nuestras fotografías. ¡O comunícate con nosotros! Si tu carácter ama los equilibrios y añoras la naturaleza, borra el mar de los planes y márchate a una boda en el campo. El verde a tu alrededor, la brisa reinante y los sonidos callados de esos parajes, serán el pretexto perfecto para mudar tu celebración hasta un bosque, una montaña o el jardín más sencillo que encuentres. Todo depende de ti y de tus gustos. Desde aquí te acompañamos en tus deseos. Hoy Garbos ha llegado hasta dos parajes naturales casi opuestos, pero que forman dos caras de una misma moneda: celebración al natural. Por eso te damos algunas ideas de cómo pudiera ser el vestuario para esas ocasiones. ¿Quién pone la creatividad? Nada más y nada menos que Gaya, especializado en estas blancas necesidades, con mente y alma abiertas a cualquier deseo. ¡Emprende el camino a tu vestido de bodas!

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