La Bodeguita del Medio multiplicada

por
Anasús

«Cuba cuida mucho quién representará su cultura», dijo uno de los socios afortunados en llevarse a casa un pedazo de La Bodeguita del Medio. Esta vez, se trataba de Costa Rica, país sede de una de las franquicias más codiciadas en el mundo: la del mítico bar.

Junto a la nación caribeña, se ubican también en la lista de privilegiadas tierras, México, Estados Unidos, Colombia, Argentina, Alemania, Reino Unido y Guatemala. Lo esencial ha sido respetar lo distintivo, no modificar la imagen del emblemático establecimiento y cuidar con celo la tradición del archipiélago cubano.

La catedral del Mojito —como también se le suele llamar al tibio bar— celebra este año su aniversario 75, convertida en una de las pocas franquicias de Cuba por el mundo, debido a su prestigio ganado por el paso del tiempo.

Fundada en 1942 por el comerciante Ángel Martínez, ha sido una visita obligatoria de las personalidades artísticas y políticas de cualquier parte. Figuras como el cantante Nat «King» Cole, el actor Errol Flynn, la francesa Brigitte Bardot, los escritores Pablo Neruda, Gabriela Mistral y Ernest Hemingway, son algunos de los célebres nombres de la extensa nómina de sus visitantes.

Tal vez parte de la fama se la otorgara, precisamente, Hemingway (fanático de Cuba y de sus atracciones) al acuñar su preferencia por la coctelería del sitio, al igual que la de El Floridita. «Mi daiquirí en El Floridita y mi mojito en La Bodeguita», sentenció el Nobel de Literatura. Aunque es bien sabido que solo la visitó en una ocasión por breve rato.

En la propia Isla, Varadero tiene también su Bodeguita; y otras han llegado a remotas geografías como Australia, Macedonia, Ucrania, República Checa y El Líbano.

Distinguen el bar —junto a los clásicos mojitos— la comida tradicional cubana, demandada por los viajeros que pasan por estos lares. Otro sello es la música en vivo que parece no tener pausa en las noches cubanas.

Lo cierto es que, años después de su multiplicación por el mundo, La Bodeguita del Medio sigue siendo un espacio preferido por todos, y ha superado en cada latitud las cifras de visitantes pronosticadas por los inversionistas al inicio del negocio.

¿Cuál es el secreto? La autenticidad. En un mundo dominado por el mercado, los lugares comunes y la modernidad repetitiva, nuestro bar conserva su aire bohemio y tranquilo, pero bautizado con el espíritu de lo especial y maravilloso.

Por eso siempre trazamos una ruta hasta la habanera calle Empedrado u hacia otro sitio que la reproduzca. Por eso siempre buscamos degustar de los icónicos platos y cocteles, estampar lo primero que nos llegue a la mente sobre las infinitas paredes, atlas inequívoco del paso del tiempo, de las historias y las noches de una Isla que nunca duerme.

Seguramente, este pedazo de mapa del alma antillana seguirá multiplicándose por todo el planeta. Cuba es irresistible.