La musa secreta de Gretell Barreiro

por
Anasús

Todo lo que te traemos a esta sección es especial. Cada artista viene a dejar su sello inigualable. Pero esta tal vez sea la primera ocasión en la que el arte llega por partida doble: entre la música y el tejido, gracias al ingenio sensible de la joven tejedora de canciones, Gretell Barreiro, que regala sus accesorios a Garbos.

Como ahora no anda por estos lares, pues reside durante un tiempo en Estados Unidos, el correo electrónico fue nuestro aliado para conversar con esta muchacha que no se cansa de sorprender.

¿Cuándo aprendiste a tejer y cómo llegaste a ese mundo?

Cuando tenía 15 o 16 años, en casa de mi primer novio conocí a María y ella siempre tejía. Me llamaba mucho la atención, pues normalmente tengo mucha paciencia y me gustan las manualidades y ver cómo con tus manos puedes crear y hacer disímiles cosas.

Al ver que los puntos iban tomando formas y texturas tan variadas para llegar a ser una pieza útil, me encantó. Le pedí que me enseñara y así empecé. Punto por punto, porque si te equivocas en uno, tienes que desarmar hasta ahí y hacer todo de nuevo (como me ha pasado en muchas ocasiones, y es frustrante, pero me gusta que quede perfecto, así que a desarmar y volver a empezar).

Por mucho tiempo no usé ajustadores normales. Preferí tejerme tops de bikinis y usarlos con casi todo tipo de camisetas y blusas cuando aún en Cuba no había los modelos de tirantes ajustables como ahora. Esa fue mi moda por años y la de mi hermana, a quien le pegué el bichito y se hizo sus cosas también.

Nunca me gustó hacer tapetes o manteles, y esas cosas más decorativas, pues no le veía utilidad. Me interesaba más hacer lo que pudiera utilizar o regalar, como carteras, accesorios (en ese momento solo eran manillas), trusas, camisetas y blusitas lindas que conservo y usé muchísimo hasta en mis primeros conciertos y programas de televisión. Pero nadie sabía que me los hacía yo. Eso ocurrió en los años desde el 2001 hasta el 2006.

Luego dejé de hacerlo por falta de tiempo, pero de vez en cuando lo cogía para relajarme. Eso sí: en cada viaje aprovechaba para comprar montones de hilos de colores porque en Cuba me costaba trabajo. Así los fui coleccionando.

¿Cuánto tiempo dedicas a crear tejidos? ¿Lo haces todos los días o cuando te inspiras?

Me pasaría el día tejiendo, pero la verdad es que lleva tiempo y algunas condiciones que no siempre tenemos. Me relaja mucho. Lo sugiero a personas no hiperactivas para calmar el estrés. Psicológicamente me activa muchísimo, pues cuando empiezo un proyecto no puedo parar hasta verlo terminado y me concentra, me da tiempo y espacio para ponerme a pensar e hilvanar ideas.

Así surgen canciones, nuevos proyectos, meditaciones, aclaraciones, cuestionamientos y respuestas. Me ha ayudado a encontrar espacio y tiempo para la reflexión. Le doy suma importancia a momentos tan personales. Creo que cada cual a su manera debe descubrir y cuidar de estos rincones. Por eso busco el momento siempre que tengo la mínima brecha, hilo y una idea dando vueltas. Sé que detrás vienen muchas más». 

¿Te anima el tejido a componer música? ¿Cuál podría ser la relación entre tu pasión más enorme y este entretenimiento?

Mi primer concierto como solista, defendiendo mi música, se llamó Tejiendo Canciones (enero, 2011) y ese fue el primer nombre que tuve para mi disco. Ha sido un leitmotiv desde que comencé mi carrera. Gran parte de la etapa de composición del disco salió tejiendo. Iguales, por ejemplo, que es la que considero mi primera «canción seria», la escribí mientras tejía. Recostada en mi cama, con hilo y aguja en mano, y al lado libreta y pluma.

Mientras voy pensando y tejiendo ideas, estas van tomando forma de manera muy natural dentro de mí. Cuando sentí esa completa coherencia, vino mi sobresalto y me dije: «¡mi’ja, esto es una canción!». Me fui al balcón a respirar y comencé a cantarla a ver cómo sonaba. Así salió Llueve y Así no más, aunque esta vino en combinación con otro ritual valeroso para mí que es mi ducha matutina.

¿Es la primera vez que incursionas tan en serio? ¿Qué tipo de piezas es el que más haces? ¿Cuál crees que sería tu público fundamental? ¿Le darías carácter comercial en algún momento?

Es la primera vez q tengo un proyecto más claro y objetivo. Al centrarme en los accesorios, crear y desarrollar mis propios diseños, a la vez que creo mi imagen, también quiero compartirlo con gente a la que le guste y quieran acceder a ellos. Me resulta interesante que los accesorios que yo utilice en mis presentaciones, videos, shows de televisión u otros espacios, y vayan haciéndose mi estilo, lo pueda usar la gente que sigue mi música o a quienes les guste los diseños.

Tengo diseñados alrededor de 30 collares, la mayoría basados en el crochet, pero también utilizando otros materiales como cuentas, cuero, cintas, piedras, cadenas, botones, pendientes y todo lo que se me vaya ocurriendo en el camino. Hay muchas ideas; solo hace falta tiempo.

No me apuro, quiero preparar otros diseños que tengo en mente. Algunos son más complicados y trabajosos que otros más comerciales o sencillos, que también me gustan mucho. Son diseños muy variados que pueden usar desde las niñas hasta mujeres de todas las edades. Se pueden ajustar colores, medidas y preferencias, pues me han estado haciendo encargos y me encanta ver como las personas «le dan la vuelta a los diseños» y los quieren.

Algunas los prefieren más largos y otras, pegados al cuello. Yo los uso a la manera que más me gusta, pero eso no quiere decir que no acceda a modificar detalles para complacer y ajustar los diseños a los gustos y comodidad de otras. También para otros, pues quiero hacer unos diseños de manillas y colgantes para hombres.

Quisiera, en un momento no muy lejano, hacer la compañía para establecer Gsigns-handmade, como una pequeña marca que acompañe y sustente este nuevo proyecto. Creo que todo se relaciona, complementa y debe explotarse para no hacerlo en vano o que se quede en gavetas.  El nombre no es más que la palabra design (diseño) modificada con mi inicial G. Suena parecido en inglés y pudiera decir G signs... como «señales o signos de G».

 Y para no perder la oportunidad de saber sobre tu carrera musical, ¿en cuál momento estás ahora? ¿Qué es lo próximo que tienes en mente?

—Muchas ideas, proyectos musicales y objetivos respecto a mi carrera se han estado moviendo en este último año. A pesar del silencio que muchos me han reclamado, ha sido una nueva y difícil etapa. Lejos de mi casa y el público que me conoce, el objetivo principal lo tengo claro y es expandir el trabajo que he estado haciendo desde y para mi país hace siete años (desde que comencé en 2009 a defender mi música y discurso).

Todo para mí es cuestión de riesgos, de renovación, de esparcir y estar en constante movimiento, de abrirle las puertas al mundo y hacerle conocer la diversidad de la música cubana, aunque mi interés es mostrar mi realidad, mi tiempo y el de mi generación. Siento que fuera de nuestras puertas, solo se conoce un pequeño por ciento de todo y muy estereotipado, lleno de imágenes antiguas.

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