La noche redimida

por
Redacción Garbos

La lascivia, el desatino, la práctica de ciertos excesos y conductas desinhibidas, estas últimas relacionadas frecuentemente con sexo y adicciones, suelen ser asociadas a la noche.

También –y todo ello al unísono– se expresa con frecuencia en ese momento colectivo que denominamos fiesta. Muchos piensan en la noche de forma genérica, como si se tratara de un estado de ánimo o lapso atemporal cuyas similitudes son mayores que cualquiera de sus diferencias. La noche es tildada de impropia, especialmente cuando es vista desde el prisma del control social; y desde esa óptica puede ser considerada peligrosa dada su vocación colectiva.

Sobre esas premisas se impone la exposición La noche redimida que quedará inaugurada este jueves 21 a las 7:00 p.m. en el Estudio Figueroa-Vives, una muestra que recoge «un brevísimo y aún fragmentado recordatorio de la diversidad visual de la noche en Cuba –La Habana en particular– desde finales de la década del 50 del pasado siglo hasta hoy», y donde sus curadores se valen no solo de fotografías, sino además de materiales cinematográficos que ponderan la noche en sus más diversas formas.

«Intentamos enaltecer la noche como ese espacio democrático y de libertad que es y que muchos desearíamos prolongar, más allá del amanecer», comenta a Garbos Cristina Figueroa, curadora de la expo y miembro del Estudio Figueroa Vives.

De esta manera quienes pasen por este espacio galerístico podrán contemplar obras de varios artistas como «Constantino Arias –el fotógrafo por excelencia de la noche habanera de la década del 50–, José A. Figueroa –quien retrata la clase media alta de los 60, la beat generation, con una visión muy particular de los carnavales–, pasando por Luis M. Fernández (Pirole) con su temática dedicada a las parrandas de Remedios hacia los años 80 y por un Arien Chang más contemporáneo, dándose así una suerte de paralelismos entre ambas estéticas».

La noche redimida incluye además obras de Juan Carlos Alom y Leandro Feal, quienes –asegura Cristina– recogen una visión no tan estricta del concepto de la noche, centrándose también en sus cotidianidades.

«Además proyectaremos un audiovisual con fragmentos de películas y documentales que trabajan la idea de la noche, entre ellos Nosotros La Música, el inicio de la cinta Memorias del subdesarrollo, y Soy Cuba. También contamos con el documental Close up (2009), de los realizadores Damián Saínz y Roger Herrera. Mientras que el cierre será de lujo, con el proyecto HAPE, quienes son los dueños de las noches habaneras en la actualidad», dice la curadora.

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