Qué hacer cuando no tienes ganas de ir al gym

por
Redacción Garbos

La pereza, las ganas de saltarte el entrenamiento porque «no va a pasar nada por un día», incluso las ganas de abandonarlo completamente, son cosas a las que debemos enfrentarnos a menudo cuando practicamos ejercicios. Es normal. Pero ¿y si les dijera que hay algunos trucos infalibles para «engañar» la pereza y llegar al gym todos los días a tiempo?

Las fitness bloggers españolas Cristina Mitre y Clara Montoya, junto al entrenador personal Ángel Merchan, explicaron a Vogue España algunas ideas muy efectivas para que no abandones tu entrenamiento a mitad de la semana. Y, además, para que vayas motivada.

Primeramente, elige ropa que te guste. Si desde el primer momento vistes esa ropa vieja de deporte que te queda gigante, nunca saldrás de casa. Viste ropa cómoda, sí, pero también que te haga sentir bien con tu figura. Estas son «son asociaciones positivas que el cerebro las asimila y genera mejor predisposición para ir con más ganas a entrenar», explica Merchan.

Mientras te preparas para ir al gym, pon algo de música. Ve entrando en el mood. Y ten lista la que usarás durante el entrenamiento. Hay excelentes listas en Spotify confeccionadas para estos momentos.

La cafeína, con sus muchísimas propiedades, nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento sin perjudicar nuestra salud. Está probado. Toma una taza de café una hora antes. Te sentirás mucho más estimulada. Si sientes hambre, puedes comer un plátano, una manzana o una barrita energética media hora antes; esto te dará fuerzas durante.

Importantísimo: establece una hora fija para tu entrenamiento. Las investigaciones cuentan que se necesitan entre 21 días y 3 meses para crear un hábito, pero todo comienza con el primer paso. Crea una rutina y sé fiel a ella, llegará un momento en que tu cuerpo te lo pedirá.

Pero si necesitas apelar a otro «compromiso», queda con una amiga para ir al gym y entrenar juntas. Será mucho más difícil saltarte ese día y dejar a tu amiga sola.

Ponte un reto. La motivación está muy clara: bajar de peso, estar en forma, sentirnos bien con nuestro cuerpo, mejorar la salud. Pero si a eso añadimos un reto: participar en alguna prueba, correr un maratón, etc., podemos aumentar nuestro rendimiento y nuestra fidelidad al gym.

Piensa en lo que podrás «regalarte» cuando llegues a casa. Si cumples con tus horarios y tus rutinas, quizás puedas darte un gusto. Un gusto que no te das en días normales: comer un dulce, tomar un batido…

Usa el autoengaño. Mientras te preparas para ir al entrenamiento piensa: «solo correré hoy 10 minutos», y cuando estés allí cambia esos 10 minutos por cinco canciones, o todo un disco. O el clásico: después de esta canción, o de esta, o de esta. Cuando te des cuenta te habrás ejercitado por toda una hora.

Claro, que lo más infalible será siempre tu voluntad, pero con estos pequeños trucos, y otros que te funcionen y descubras por ti misma, podrás continuar fiel a tu entrenamiento y no faltar al gym.

Menu