Voy: El diario de Eme Alfonso

por
María Carla Figdomech

Eme es una artista completa. No porque haya llegado al cenit de su carrera, sino porque su vida en la música comenzó antes de nacer.

Hija del matrimonio Carlos Alfonso-Ele Valdés, y hermana menor de X Alfonso, se esperaba que sobresalieran sus cualidades interpretativas. Para ella, Síntesis no es una página pasada, sino una plataforma infinita que se filtra en su modo de sentir la música; y, al mismo tiempo, la ha acompañado en el camino hacia su propia sonoridad.

«Una de las razones por las que aún colaboro con Síntesis, es porque no dejo de aprender. Su música es mi música, está presente en lo que hago, con cierta diferencia generacional tal vez. Mi último trabajo discográfico es un homenaje a lo que representan, y a la manera en que me han marcado el tratamiento de sus voces, su fusión extraordinaria y sus arreglos trascendentales».

Su propuesta ha tenido siempre un sabor genuino. Lo suyo no es un remake del legado que le antecede, o una reinterpretación de la propuesta de X – y esto es un mérito cuando se trata de una familia «todos estrellas». Eme suena a Eme en cada disco. Descifra su voz y nos la entrega sin esfuerzo, sin obsesiones.

«No sé si se puede escapar de algo que forma parte de ti. Lo que me diferencia son otras influencias del jazz y de la música más novedosa y rompedora de mi tiempo. Me fascina incluirlas en mis arreglos y mezclarlas con la historia de mis raíces, mi familia, mi presente. Por otro lado, participar en proyectos diferentes me ha ayudado a consolidar un camino. Siempre agradeceré a mis padres y a mi hermano la confianza y el respeto hacia mi trabajo; son músicos consagrados, y es un privilegio que me consideren una igual. Trabajar en la dirección artística del Festival Havana World Music ha cambiado mi forma de ver la música. Cuando eres espectadora de tanta buena música del mundo, desarrollas una perspectiva para distinguir lo que te hace especial, y sacarle partido».

Con esas armas, en 2017 Eme se aventuró a un nuevo disco. Tras cinco años lejos del estudio de grabación, Voy, su tercera producción en solitario, está a pocos pasos de ser una realidad en el mercado.

«Llevaba cinco años sin estrenar canciones. Mucho tiempo, lo sé. Pero la vida me llevó por varios caminos y me nutrió de experiencias nuevas. No sentía la necesidad de expresar, sino de aprender.

«Voy es un reflejo de eso. Es el título del disco y de la canción que lo representa. Es una acción, una decisión, un pensamiento firme de hacer algo. Estaba en un país frío, lejos de mi familia, y me sentía muy ansiosa. Entonces, escribí esta letra como si fuera una manera de darme fuerzas, avanzar en mi carrera, vencer obstáculos y no repetir errores.

«La música y las letras han sido escritas por mí. Voy es como un libro o un diario. Mezclo la realidad con leyendas afrocubanas. Es un viaje personal y cultural».

Ninguna travesía exitosa se emprende sola. Desde que afloran las primeras ideas, aparecen personas dispuestas a correr riesgos, asumir retos y brindar por la victoria. El fonograma de Eme ha tenido la misma suerte. Los músicos que la acompañan son de altísimo nivel: Roberto Luis Gómez, Jorge Aragón, Alain Ladrón de Guevara y Julio César González. Con ellos cualquier camino es una fiesta. Además, se suman a este «viaje» otras interpretaciones, a cargo de Yaroldy Abreu, Harold y Ruy López-Nussa, Yandi Martínez, entre otros virtuosos.

«El estilo siempre es una incógnita en mi trabajo. Cuando mezclas tantas cosas es difícil ponerles un nombre. Si me preguntas, te digo que es una gran batalla de ritmos cubanos, brasileños y sonoridades electrónicas. Los arreglos tienen mucho carácter –algo nuevo para mí–, pues el productor Ale Siqueira (uno de los mejores productores de la música brasileña, quien ha trabajado incluso con Roberto Fonseca) quería lograr cierta fortaleza agregando percusiones de todo el mundo. Ojalá les guste».

¡Nos vamos al Zoológico!

¿Quién no recuerda a Eme, descalza por las calles de La Habana, bajo las órdenes de su hermano X, en el video clip de «Señales»?

«La gente debía pensar que estaba completamente loca», recuerda con placer. Dispuesta a otro desafío, se encontraba afanada por estos días en el rodaje de cuatro nuevos audiovisuales para promover su música. En especial, adelantó a Garbos, «la última locura de Joseph Ros a la que pienso ceder». Se trata del video para el lanzamiento de Voy en los medios, con fotografía de Alexander González, filmado por completo en el Parque Zoológico Nacional.

«Lo peor fue atravesar la sabana con “cara de videoclip”, y los animales sueltos mirándome. Me dijeron que si alguno se me acercaba no corriera; empeoraría la situación. ¡El miedo me corroía los huesos!

«Nunca sé exactamente qué esperar de Joseph. Confío en su instinto. Le estoy inmensamente agradecida por la energía que drena en lo que hacemos. Este es de nuestros mejores trabajos».

En paralelo, otras producciones se alistan en el laboratorio. Para la canción «El bote», el joven realizador Héctor David Rosales (con quien conversamos a raíz del video de «Mr. Miller», de Yissy & BandAncha) puso en acción sus habilidades fotográficas. Mientras que Nelson Ponce, Raupa y Edel «El Mola», casi celebran una ceremonia afrocubana para recrear el tema «Libre».

La buena energía del álbum contagia a los que lo escuchan. Saca a flote las ideas más osadas y creativas, como seguramente nos sucederá cuando vea la luz este año.

De mujer a mujer

A juicio de Eme, conocer músicos de diferentes partes del mundo la ha inspirado «de muchas formas y colores». En Cuba tuvo oportunidad de compartir escenario en Fábrica de Arte Cubano (F.A.C.) con titanes mundiales del jazz como Esperanza Spalding, Ambrose Akinmusire, entre otros. Contribuyó también su desempeño como coordinadora artística internacional de este proyecto, quizás una faceta menos conocida.

Impresionados por su capacidad de trabajo, indagamos en el secreto de su éxito y en los desafíos que enfrenta al ser joven y mujer en el mundo de la música.

Eme adjudica sus triunfos al hecho de defender su opinión desde el inicio y a no dejarse arrastrar por los modismos musicales. Valora a los jóvenes abiertos a aprender de todos los géneros o estilos musicales –incluso los menos favoritos–, y a las mujeres que eligen el camino más arduo:

«Les recomiendo a las mujeres evitar los clichés, aunque cueste más trabajo. Que no se rindan fácilmente ante los deseos de vernos haciendo música tradicional, cantando salsa o pop, con ropa corta para atraer más público o ganar más visitas en YouTube. No deben mostrarse como juguetes sexuales para que los hombres luzcan mejor en los videos de reguetón, ni como cuerpos exuberantes para ser observados. Hay un sinfín de géneros interesantes, y las mujeres cubanas tenemos mucho potencial para evadir las pautas viciadas del mercado de la música.

«Cuba tiene la mejor materia prima a nivel artístico, pero enfrentamos otros mercados musicales con una infraestructura que, aunque se está desarrollando, aún es deficiente. Hoy he podido apreciar el nacimiento de una nueva industria de la música cubana en eventos como Primera Línea del Ministerio de Cultura. Sin embargo, es necesaria una estrategia digital para su comercialización. Todavía los medios siguen pautas del pasado, y deben apostar sin temor por los jóvenes que proponen cosas interesantes».

Un look que comunica

No quisimos despedirnos sin conversar sobre moda. Su estilo es muy personal, porque nace de su discurso artístico y complementa sus mensajes «dentro y fuera del escenario».

Descubrimos que a la hora de conformar su imagen, la cantante toma en cuenta los lugares que ha visitado.

«Cuando viajo mi misión es buscar ropas o telas poco habituales o extrañas a primera vista. Las encuentro en los lugares más remotos e increíbles. Después, se vuelve un juego encontrar prendas actuales para combinarlas.

«Me gusta mucho la ropa africana. Intento mezclar sus texturas, telas y colores fuertes con jeans, sayas de corte recto y camisas neutrales de marcas como Zara y H&M, que son bastante económicas y se pueden fusionar con aquellas.

«El pelo lo llevo siempre natural. Hace años decidí no hacerme nada, porque se me estropeaba mucho con cada tratamiento. Es muy rizado y delicado, así que lo asumí tal como es.

«Quizá me consideren una fashion victim, pero qué mujer no es víctima de lucir bien y a la moda».