La fiesta del jazz llega a su fin

por
María Carla Figdomech

Este domingo en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba disfrutamos de tres horas de música para recordar. Para comenzar un mini concierto de celebración por los 20 años de César López y Habana Ensemble, a lo que siguió una presentación de Roberto Fonseca y Temperamento con numerosos invitados.

César López, que además festejaba 30 años junto a su inseparable saxo, nos complació con temas como «Quizás, quizás, quizás», su adaptación al latin jazz de «Lazy Bird» –de John Coltrane– y «Parker´s Soul» –dedicado a « My Little Suede Shoes», de Charlie Parker.

Luego Fonseca irrumpió en la escena y subió la temperatura hasta el clímax, cerca de la medianoche. Entre sus temas conmovedores, «La llamada de un amigo» evocó sentimientos universales que los cubanos conocemos bien como amor, alegría y nostalgia. Colaboró también con músicos de la talla de Orlando (Maraca) Valle (flauta), Eliades Ochoa (guitarra), Carlos Miyares (saxo tenor) y Ruly Herrera (drums), entre otros. Además invitó a los hermanos X y Eme Alfonso, quienes interpretaron algunas de sus canciones como «Dominó», «Santa», «Habana Blues» y «Rezo», esta última incluida en el nuevo disco que Eme presentará en 2018.

La fiesta del jazz este año superó cualquier expectativa. Todos los días un programa de conciertos distribuidos por diversos escenarios de la ciudad. Nos quedan las ganas de regresar el próximo año, para otra vez concordar con César López cuando dijo que la fábrica de la música en Cuba no para de producir con la mayor calidad.